domingo, febrero 11, 2007

Moderación.
Inercia, comportamiento.

El mundo es de los obedientes.

De los que toleran, de los que reciclan,
con sus cinturones de seguridad y sus vacunas
y su currículums a doble espacio.

Con sus dedos acusadores y sus manos blancas,
y sus datos cumplimentados, sus fotos de perfil,
sus radiografías y huellas
en tinta o sangre.

Catalogados en ADN y graduados en vista y otras lejanías.

Los enmapados, localizados, habitantes de portales,
seres durmientes sobre látex,
rodeados de mesillas y disgustos mensuales.

Los visionarios de la pobreza televisiva,
los que eligen que el mundo es un documental y les pertenece por obediencia.

Para ellos, todo el mundo que me corresponde.