jueves, octubre 13, 2005

Amanecer del ego.

Creo que tendrá unos 6 años y se precipita a subir al primer asiento del autobús, ese desde el cual casi se podría conducir hasta el colegio. Su madre paga el billete y se hace un hueco a su lado, él le dice:
- El sol me sigue-
su madre le contesta, -Claro, nos sirve a todos -
y el niño aclara - Nooo, me sigue a mí, porque yo siempre lo veo.