Patrimonio de la humanidad III
Comienza un despilfarro de semillas cada cual con sus alerones y sus funciones, las hay que planean como boomerangs de dudas que regresan cuando menos te las esperas. Las que inician un vuelo de paraguas, risa y estornudo. Las armadas de pinchos y enganches que nos hieren con toda clase de adicciones incontrolables.
Y las hay que fecundan la tierra por puro aburrimiento, suelen ser las más pequeñas y livianas, se acumulan en el ángulo que forman las paredes con sus calles redondeándolo todo de color verde claro.
A veces,de pronto, nos atacan saliendo por el conducto de ventilación del coche, coordinadas por semáforos en verde y señales de a 60.