Miércoles de ceniza
Aplaudido el rosa engaño de los almendros, vuelve el frío. Y nos deja a medio florecer las piernas, las mangas, los besos de parque y pellas, el verano indeciso y el invierno decidido.
Así y todo, continúa el Faro desgastándose por una de sus paredes, mientras los autobuses ritmizan en paralelas y claxon a sus orillas facturando rutinas de esas, de las de dar vueltas y que sobren dos minutos.
Así y todo, despierta el día al borde de mi ventana y no recuerdo de qué iba la luna estas últimas noches pasadas.
Así y todo, 93 años quedaron, con sus pies en alto bajo mantita. Repasadas las raíces genealógicas (dales un beso a los niños) y alguna que otra bronca-súplica que dejan ganas de tumbarse, si no fuera porque la cama está tan alta...
Así y todo...se quedó impresa su silueta en el dorso de todas las mujeres canas que pasean por la calle en un día como hoy, Martes de almendro y boca.