jueves, septiembre 25, 2003

Alojado

Cerraron la casa de El forastero por unos días. Quizás estén fumigando o alzando alguna nueva pared o una ventana nueva para el solario, pero a pesar de eso necesito un lugar donde venir a dormir. Sabiendo que esta casa esta abierta vine aquí con una maleta pequeña unos dos libros imprecindibles (en este momento Viajes con mi Tia de Graham Greene) y el portatil para seguir escribiendo en este vicio peligroso de juntar palabras.

¿Cómo se puede convencer a alguien que de verdad te tiene que conocer, abrir la puerta o simplemente sonreir. Que le conviene y que si no lo hace sería una mala suerte para ambos? (lo pregunto en serio, ayuda).

Hoy tuve que frenar el mundo, el planeta entero se me caía de las manos por momentos y tuve que detenerme un momento, perderme por las callejuelas del barrio gótico para encontrar otra vez la corriente correcta (extraña coincidencia fonética). El barrio gótico me recivió con una guitarra española y con un violín con vivaldi al fondo. Encontré una iglesia con un unicornio de piedra y camaras fotográficas antiguas mirando el pasado...

El mundo volvió a su sitio.