miércoles, septiembre 10, 2003

Pompas fúnebres

Julio fue testigo,aunque julio sólo sirva para el suspenso y la boca seca, de que el día se hizo chicle.
Goma de nervios aferrada a los dientes, que resucitará al tercer día de la papelera donde las agendas hicieron su agosto maldividiendo los meses.
Ahora he de apostar por empezar un año sin los empieces o terminarlo por los principios.

Son de la misma raza, los días y las agendas.

Mastiquen, la imposibilidad de una queja, el no es para tanto de un día sin sabor a frutas, yo invito.