De esas bolas de cristal con nieve dentro
Llega tarde mi mundo de poliéster. Lo espero ver en el fondo del vaso donde una pastilla efervescente descompone la promesa del "sentirme mejor" a ritmo de un shhh shhh traslúcido y algo soso.
Se retrasa, tengo el recipiente preparado para el giro, y las manos aptas para el ejercicio.Se retrasa.
Las partículas níveas que ahora bailan, en breve congelarán de posos el fondo, sondeando así lo que cubre y sus circunstancias.
No, parece que me va a tocar esperar, porque ya vuelve el color de la mesa a menospreciar el vidrio tranquilo y mi mundo no se hace magia, ni miniatura.
Parece que hoy no tendré souvenir de mis fronteras.
Y pienso: Si no me doy prisa en bebérmelo, se le pasará el efecto.