jueves, mayo 22, 2003

¿En qué lugar del bosque comenzó todo?- quiso saber Atreyu.

En el mismo lugar donde terminó la Nada. Allí en los límites de lo cotidiano, el sueño que nos sueña nos despierta por la mañana, nos desviste y nos deja al mando del espejo, para obrar y desobrar el nacimiento de nuestros cumpleaños y vísceras de festivos.
Nosotros cerramos su grifo, el grifo de la nada, por cerciorarnos, cuando sabemos que el agua es tan poco húmeda como el sueño que nos trae hasta ella.Ahorramos hasta el último recuerdo para soportar las sequías de agendas y otras gárgolas.Y queda, la Nada.

Descansen o despierten, lo que más a mano les quede.