Test de fatiga de los materiales.
Quedar en rutina es fácil
fácil asomarse a la ventana
de la báscula y conmoverse
porque ni un ápice de latido se movió
de su intento gravitacional de hacerse viejo.
La gravedad del asunto asienta piedras
que no sé si el riñón o la costosidad
aliviará para dentro de dos semanas,
el caso es que yo empiezo a planificar con mi saliva
los días sin niños que me quedan.
Todo un esperpento celular,
una broma que adquiere conocimiento
una pérdida de rutina, así de fácil.
Así de fácil es desgastarse.