Señala y luego hiere
Un despiste a bordo de un martillo no es tan breve si golpea en blando.
Trato de explicarme los incidentes que preceden a los accidentes.
Esos pequeños avisos de "hace rato" que pululan como moscas alrededor de nuestra herida aún sin confeccionar y en cueros.
Lo que de futuro arde o escuece, previamente se adorna de cosquilleo, malhumor o palabrotas.
Lo se que viste de inestable, antes se barajaba nudista y sin atisbos de costura/cordura.
Pre-párense al borde de las escaleras un minuto, miren abajo e imaginen su propia caída, luego avancen, sin pensar demasiado en qué pie toca ahora posar en el suelo.
Ya recordarán si es necesario.
Maldiciones tardías no abordaron pretéritos perfectos.